Hemos sabido que un grupo de personas ha enviado un “manifiesto” a la nueva Consejería de
Transportes, ya que en primera instancia lo hicieron a la Dirección general sin obtener respuesta
alguna. El asunto en cuestión habla de los objetivos a conseguir para el cobro de la prima en
cuestión, y el desconocimiento de los mismos.
Es cierto que los deberían conocer.
Es curioso comprobar que, de los firmantes iniciales, el 40% no ha participado, y el 30% del resto
no se encuentren amparados por el Convenio Colectivo (personal de niveles superiores).
También es curioso comprobar cómo el Comité de empresa, único órgano legítimo y elegido por
los trabajadores/as no ha tenido conocimiento oficial de éste hecho. Ahora, sacad las cuentas
de quiénes y cuántos quedan.
¿Quién está detrás de este manifiesto y qué pretende? Muy sencillo. A “alguien” no le cuadran sus cuentas. Se han perdido los beneficios y privilegios disfrutados antaño (Primas de responsabilidad establecidas sin ningún criterio, EPSV’S, tarjetas de crédito)... ¿Quizás beneficios logrados a costa de
una tercera paga acordada entre la antigua Dirección y la representación social y nunca
cobrada porque “alguien” se encargó de echar abajo el acuerdo? Quizás.
Históricamente la sección sindical de ELA se ha posicionado en contra de los criterios adoptados para el pago de dichas primas por considerarlas abonadas sin reglamentación alguna; más bien al contrario: adjudicadas por el sistema del “amiguismo”, dependiendo de quién ostentase el “poder” en determinados momentos. Más aún cuando dicho asunto viene reflejado en convenio por el artículo 11. Bien es cierto que dado el “carácter personal” del que se ha venido haciendo gala en el cobro de dicha prima y contando con el beneplácito de algunos (los más beneficiados) y la resignación de otros (los menos), este sistema ha sido el utilizado hasta el año 2003.
En la firma del presente convenio vienen especificados los objetivos a conseguir y las condiciones y baremaciones para hacerse acreedor de dichas primas para todos los trabajadores amparados por él. NOS HEMOS CARGADO DE UN PLUMAZO LOS PAGOS ARBITRARIOS.
Por eso no salimos de nuestro asombro cuando, según nos cuentan, en el último consejo de administración el portavoz de LAB se hizo PORTAVOZ del malestar que reina entre los miembros del “denominado manifiesto”. Curioso que un sindicato que históricamente ha criticado por activa y pasiva las discriminaciones salariales y sociales existentes en nuestra empresa, ahora se erija portavoz de ellas.
¿O SERÁ QUE ESTAMOS EN AÑO ELECTORAL Y HAY QUE
RENTABILIZAR A CUALQUIER PRECIO?